César Abraham Vallejo nació en Santiago de Chuco en 1892,
pero murió lejos de Perú en 1938, en París. Tuvo diez hermanos. Ingresó en
1913 a la Universidad de La Libertad (Trujillo), donde se graduó de Bachiller
con una tesis sobre el romanticismo en la poesía castellana. Por aquellos años
se asoció al denominado grupo Norte, encabezado por Antenor Orrego, Víctor Raúl
Haya de la Torre, Macedonio de la Torre y Alcides Spelucín, entre otros. En 1918 viajó a Lima para
estudiar un doctorado en la Facultad de Letras de la Universidad Nacional Mayor
de San Marcos. Ese año publicó su primer libro titulado Los Heraldos Negros. En 1920,
el poeta estuvo envuelto en un incidente dramático por el cual fue detenido
injustamente y llevado a la cárcel de Santiago de Chuco, donde permaneció tres
meses. Tras las rejas escribió Escalas
melografiadas. Los seguidores de su obra indican que este texto sirvió de
inspiración para la construcción literaria de Trilce (1922), una obra que publicó poco antes de su viaje a Europa
y que fue prologado por Antenor Orrego. César Vallejo deseaba viajar a Europa y
lo hizo en 1923. Estuvo por diversas ciudades como París, Madrid,
Moscú, Budapest, Bruselas y Berlín. Permaneció en el Viejo Continente quince años
y se casó con la francesa Georgette Philipard. En París fundó la revista Favorables París Poema (1926). En 1928 y 1929
visitó Moscú, y en 1930 viajó a España, donde apareció la segunda edición de Trilce. De 1931,
año de un nuevo viaje a Rusia, son El tungsteno y Paco Yunque. En 1932 escribió la obra de teatro Lock-out y se
afilió al Partido Comunista Español. Ese mismo año regresó a París, donde vivió
en la clandestinidad, y donde, tras estallar la Guerra Civil española, reunió
fondos para la causa republicana. Entre sus otros escritos destaca la obra de
teatro Moscú contra Moscú, titulada posteriormente Entre las dos orillas corre el
río. Póstumamente aparecieron Poemas humanos (1939) y España, aparta de mí este cáliz (1940),
conmovedora visión de la guerra de España y expresión de su madurez poética. Contra el secreto profesional y El arte y la revolución,
escritos en 1930-1932, aparecieron en 1973.
SETIEMBRE
Aquella noche de setiembre, fuiste tan buena para mí... hasta dolerme! Yo no sé lo demás; y para eso, no debiste ser buena, no debiste.
Aquella noche sollozaste al verme hermético y tirano, enfermo y triste. Yo no sé lo demás... y para eso, yo no sé por qué fui triste... tan triste...!
Solo esa noche de setiembre dulce, tuve a tus ojos de Magdala, toda la distancia de Dios... y te fui dulce!
Y también fue una tarde de setiembre cuando sembré en tus brasas, desde un auto, los charcos de esta noche de diciembre.
INTERPRETACIÓN
Este poema está compuesto por tres estrofas de diferentes tipos métricos. En la primera estrofa de cuarteto, el hablante lírico expresa que una noche de setiembre la persona a la que se dirige fue buena con él hasta hacerle daño. En la segunda estrofa de verso único, el hablante llora al ver a la persona enferma y triste. En la tercera estrofa de terceto, el hablante recuerda otra noche y tarde de setiembre en las que compartió momentos dulces con la persona.
Nadie se pensó que tocaría esperar tantísimo la siguiente parte (que ni
siquiera es la última de la saga) de CANCIÓN DE HIELO Y FUEGO. Cuando
HBO se metió en su adaptación, los lectores pensábamos que daría tiempo
de sobra a que los libros se publicasen antes de que la serie de
televisión alcanzara la obra del escritor. Pero HBO adelantó y finalizó
su historia y el autor todavía sigue tardando y tardando y tardando.
Son muchos elementos los que afectan a este retraso histórico, y los
vamos a analizar, amén de aventurarnos a teorizar, habida cuenta de
todo lo que se sabe, si al final el bueno de GEORGE R. R. MARTIN acabará
o no acabará su propia saga. ¿Habrá relevo; quién será el designado?
Todo eso y mucho más, se abordará en este audio donde, las cosas como
son, hemos sido tanto fans como analistas.
Esto es Un Millón de Páginas, el podcast literario honesto e independiente que no se casa con nadie.
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cosmética, entre otros
Comenzamos la novena temporada de La Guarida del Lobo Historia
continuando donde lo dejamos la temporada pasada (la proclamación de la
Segunda República Española). En este programa tratamos el primer bienio
de la misma (llamado social-azañista) entre abril de 1931 y las
elecciones de noviembre de 1933.
Este periodo inicial de la República, idealizado por parte de la
actual sociedad española, tiene muchos claros y bastantes sombras que
supondrán la siembra de futuras crisis. La ilusión por la República
desaparecerá muy rápidamente de sectores clave de la población debido a
comportamientos de determinadas fuerzas políticas que quisieron usar la
república más como un medio que como un fin. El equipo habitual de LGdLH analiza este ilusionante primer bienio,
centrándose en la elaboración de la Constitución de la República y las
primeras medidas políticas, así como los primeros momentos de crisis que
sufrió y que pusieron a prueba la validez del régimen republicano
español.
Pablo Ruiz Picasso, arquetipo de «el artista», genio,
vital, follador…, creador de estilos, una leyenda ya en vida (que él
contribuyó a forjar) y sin duda alguna, uno de los más grandes artistas
de la historia. Dejó huella en cada una de sus múltiples etapas de sus períodos azul, rosa o blanco y negro, al cubismo que inventó, después al surrealismo, a la abstracción… y por este inconmensurable talento junto a su ingente producción estamos ante el artista más famoso de la historia del arte.
Picasso no pierde vigencia porque fue la figura central de todo el arte del siglo XX, un artista experimental pero ligado al pasado
y con una obra que continuamente admite nuevas lecturas. Fue quizás
también el artista más influyente. El arte contemporáneo es lo que es
gracias (o por culpa) de él.
No podemos hablar de biografía
al uso. Estampó su vida en sus lienzos y entre él y sus amigos, la
élite cultural del siglo XX, se crearon su propia vida, su propia
leyenda. Los detalles biográficos parecen irrelevantes ante la
grandiosidad de su obra, aunque está plagados de mitos, desde la bocanada de humo que le dio la vida a un recién nacido artista al robo de la Gioconda en 1911.
No podemos hablar de un estilo concreto. Su libertad estilística hizo que pasara de un estilo a otro sin transición, Su genio
fue el material principal de su arte: en apenas segundos podía hacer
una obra maestra. Representaba la rama del arte contemporáneo más
física, la necesidad de pintar, de crear de forma material.
Fue también celebridad:
la fama y el éxito económico, pero también el reconocimiento artístico.
Y esto se tradujo en una interminable lista de amantes, esposas,
modelos… Es evidente su vinculación entre sexo y arte.
Se calcula que Picasso
fue autor de unas 13.500 pinturas y diseños, 100.000 impresiones o
grabados, 34.000 ilustraciones para libros y 300 esculturas o cerámicas,
además de tener el mayor número de museos con su nombre («Museos
Picasso»).