La
celebración del Día de la Madre puede variar de fecha según el país,
pero son escasos los lugares del mundo que no lo conmemoran. En
el continente americano se suele celebrar mayormente en mayo -el
segundo domingo de ese mes- aunque otros países como México, Guatemala y
El Salvador lo hacen días antes.
Sea
cuando sea, esa tradicional fecha se ha convertido en una de las
ocasiones del año más importantes para el comercio, particularmente el
de tarjetas, flores, chocolates, restaurantes y ventas de otros
artículos para mamá. Muchos
son los hijos, nietos, hermanos y parejas que tienen muy presente el
día, pero pocos conocen la historia de cómo se originó la costumbre de
conmemorar el amor materno en una fecha específica.
Campaña en honor a una madre
La
tradición viene de los griegos, que al inicio de la primavera
homenajeaban a la madre de todos los dioses, Rea, con rituales y
regalos. Pero
la oficialización de esa costumbre se inició en el siglo XX, en Estados
Unidos, por insistencia de una mujer que nunca fue madre, pero decidió
homenajear a la suya.
En
1905 Anna Jarvis empezó una campaña a favor de lo que llamó "Día de las
Madres", cuando su propia progenitora, Ann Reeves Jarvis, murió. Tres
años después organizó un homenaje para ella aunque la fecha no fuera un
festivo oficial y se convirtió en una activista por la causa.
Su
lucha para lograr que se adoptara el día duró años. La motivación de
Jarvis provino de una oración que un día su madre le mostró. "Espero
y rezo para que alguien, un día, reconozca un día en memoria de las
madres, para celebrar el servicio incomparable que prestan a la
humanidad en todas las áreas de la vida", decía.
La inspiración también llegó del trabajo que la propia Ann Reeves realizó durante la Guerra Civil de EE.UU. En
1850, en el estado de West Virginia, creó una especie de grupos de
trabajo con mujeres para cuidar de soldados y trabajar por mejoras en la
salud pública. Ella denominaba esos días de trabajo como "Día de las
Madres". Anna
Jarvis empezó su campaña para reservar un día especial para las madres
enviando cartas todos los años a congresistas, gobernadores,
celebridades y personas importantes.
Algunos
políticos se burlaban de sus esfuerzos diciendo que, si se oficializaba
el Día de la Madre, tendrían que instituir también el "Día de la
Suegra". Para
1911, sin embargo, todos los estados de la Unión reconocieron el
festivo y, tres años después, se adoptó oficialmente que el segundo
domingo de mayo se conmemoraría con un día feriado un homenaje a las
madres.El deseo de Jarvis se había cumplido y ella finalmente se podía enorgullecer de haber sido la "madre" del Día de la Madre.
Sin embargo, poco tiempo después, se dio cuenta de que había "creado un monstruo".La
fecha conmemorativa se convirtió en un excelente pretexto para los
comerciantes, que aprovecharon la oportunidad para estimular la compra
de regalos.
Giro comercial
La
fecha se volvió en el tema principal de las campañas publicitarias al
inicio de cada mayo y ganó mucho apoyo dentro de la industria de las
flores y las tarjetas.La
historia que había dado origen al Día de la Madres -la lucha que Jarvis
por homenajear la labor de su propia madre y de otras mujeres- era el
guion perfecto para impulsar aún más las ventas.
Solo
que a la gran responsable de la fecha conmemorativa no le gustó el
rumbo comercial que se adoptó, por lo decidió boicotear la fecha. La activista que una vez hizo campaña para la creación de la fecha ahora se movilizaba para eliminarla.
"Jarvis
consideraba que el Día de la Madre era su 'propiedad intelectual y
legal', y no parte del dominio público", escribió Katharine Lane
Antolini, autora de "La conmemoración de la maternidad: Anna Jarvis y la
lucha por el control del Día de la Madre". "Ella
aspiraba que ese día fuera un 'día sagrado' que conmemorara a la madre
que colocó las necesidades de sus hijos antes que la propia", agregó
Antolini.
"Nunca
quiso que se convirtiera en un día para dar regalos costosos, como en
lo que se volvieron otros festivos al inicio del siglo XX". Antolini,
quien es profesora de estudios de género de una universidad en West
Virginia, vive a unos 45 minutos de Grafton, donde está la iglesia que
frecuentaban Jarvis y su madre, y que actualmente es el Santuario
Internacional del Día de la Madre.
Según
las investigaciones de Antolini, Anna Jarvis criticaba a los
comerciantes que se "aprovechaban" del evento y los tildaba de
"violadores de los derechos de autor, vándalos comerciales y
especuladores declarados". Hasta
llegó a realizar protestas contra las florerías, que aumentaban sus
precios en el mes de mayo y amenazó con demandar a muchas empresas que
lucraban con la celebración.
También
criticó la enorme industria de tarjetas con textos impresos que se
generó en torno al día, alegando que la manera de demostrar el aprecio y
honrar a las madres debería ser a través de cartas personales escritas a
mano. Antolini
escribe que hubo organizaciones que intentaron alinear el significado
del día festivo con la cambiante percepción de la maternidad en el siglo
XX, combinando el aspecto hogareño con el impacto de las madres en la
comunidad.
Pero Jarvis también rechazó aceptar esa interpretación. Antes
de morir, en 1948, embargada por las deudas y la depresión, Jarvis le
confesó a una periodista: "Me arrepiento mucho de haber creado el Día de
la Madre".
¿Cuánto dinero genera el Día de la Madre?
Como
en muchos aspectos comerciales, Estados Unidos lidera las cifras en el
consumo de bienes y servicios realizados en torno al Día de la Madre. Los
otros países del mundo no solo han seguido la pauta de celebrar ese
festivo sino de incorporar fuertemente la característica económica.
En EE.UU. solamente el comercio del Día de la Madre representa más de US$23.000 millones. Según
sitios especializados, los artículos y servicios no solo van dirigidos
de los hijos hacia las madres es esta fecha. Los consumidores están
comprándole a todas las mujeres en sus vidas; hijas, hermanas, abuelas,
madrinas y otras familiares y amigas. El
negocio de las tarjetas es donde más movimiento hay, seguido del de las
flores que tiene en esa fecha sus ventas más espectaculares de todo año
(inclusive más que en el Día de San Valentín).
Después le siguen los servicios de salidas especiales, como a restaurantes, y luego vienen las industrias de la ropa y joyería. Tanto
la publicidad como las ventas se inician en las últimas dos semanas de
abril y se intensifican la semana anterior al domingo en cuestión, hasta
48 horas antes de día. Es entonces cuando 18% de los consumidores se deciden a hacer sus compras a precios mucho más elevados.
Pues, como dicen las campañas, el amor de una madre no tiene precio.
Fuente: https://www.bbc.com
Por: Redacción. BBC News Mundo
MÁS CITAS