PREMIO NOBEL DE LA PAZ 2026
Por:
RFI con AFP
El Premio Nobel de la Paz fue otorgado este viernes a Navanethem "Navi"
Pillay, de Sudáfrica, una jurista defensora del derecho internacional y
los derechos humanos. El galardón tan deseado por Trump recae así en un
símbolo del sistema de justicia internacional que, precisamente, es
objeto de ataques de parte del presidente estadounidense.
"La galardonada de este año ha sido fundamental para garantizar que
los crímenes de guerra, los crímenes de lesa humanidad y el genocidio
sean perseguidos judicialmente", declaró Jørgen Watne Frydnes,
presidente del Comité Noruego del Nobel en Oslo.
A sus 85 años,
Navi Pillay presidió entre otros la comisión de investigación
independiente de la ONU que acusó a Israel de cometer un genocidio en la
Franja de Gaza.
El Comité Nobel Noruego dijo que decidió premiar
a la jurista sudafricana con el galardón de la Paz en un momento en que
la justicia internacional "está bajo tremenda presión y sus
instituciones bajo ataque".
"Si aplauden un poco más fuerte,
quizá comparta el premio con Trump", bromeó Navi Pillay el viernes, tras
enterarse, en medio de las ovaciones, de que había ganado el premio
Nobel de la Paz. Esta reacción fue captada por la secretaria general de
Amnistía Internacional, Agnès Callamard, en Núremberg y publicada en la
red social X.
El año pasado, el presidente Donald Trump expresó que él se
merecía ganar el premio Nobel de la Paz. Este le fue otorgado a la líder
opositora venezolana María Corina Machado, quien después de recibirlo
le entregó su medalla de oro al mandatario estadounidense, al considerar
que él la merecía, sin recibir sin embargo su apoyo político a cambio.
"Trump
y sus aliados quieren un mundo donde la fuerza esté por encima del
derecho. Navi Pillay ha dedicado su vida a demostrar que nadie, por
poderoso que sea, está por encima de la ley. Trump quería el Premio
Nobel de la Paz y el Comité Nobel ha decidido premiar precisamente lo
que Trump está tratando de destruir: la justicia internacional. Esta
mujer ha luchado contra el apartheid, ayudó a condenar el genocidio en
Ruanda, contribuyó a crear la Corte Penal Internacional, denunció el
genocidio en Gaza. Es toda una vida dedicada a una misma idea: que la
ley debe aplicarse a todos", reaccionó ante los micrófonos de RFI Red
Brody, abogado y miembro del grupo de expertos de derechos humanos de la
ONU para Nicaragua.
El presidente del comité, Jorgen Watne
Frydnes, afirmó que se está observando actualmente un giro hacia un
poder que se ejerce "en detrimento de los marcos legales y el respeto
global al derecho y la justicia".
Actualmente Navi Pillay ejerce
como jueza en la Corte Internacional de Justicia (CIJ), en el caso en el
que Birmania está acusada de genocidio.
Más allá de su labor en
los tribunales internacionales, la jurista sudafricana alcanzó
notoriedad mundial por sus contundentes denuncias contra la represión
ejercida por distintos gobiernos frente a movimientos de protesta en el
mundo árabe, especialmente en Libia y Siria.
Entre 2021 y 2025
presidió además una comisión de investigación creada por el Consejo de
Derechos Humanos de la ONU para examinar las causas profundas del
conflicto israelí-palestino. Ese panel concluyó que en Gaza se estaba
produciendo un genocidio desde el inicio de la guerra desencadenada por
el ataque de Hamás contra Israel el 7 de octubre de 2023.
"La
responsabilidad recae en el Estado de Israel", declaró Pillay a la AFP
en 2025. La propia jurista reconoció posteriormente que aquella misión
fue probablemente la más difícil de toda su carrera.
Acusada de "odio contra Israel"
Israel
criticó la concesión del Premio Nobel de la Paz a la jurista Navi
Pillay, afirmando que legitimaba el "odio contra Israel" y que el
propagandista nazi Joseph Goebbels debía estar "aplaudiendo desde el
infierno".
Netanyahu, por su parte, la tildó de "sectaria" contra los judíos
Pillay
presidió la Comisión de Investigación Internacional Independiente de la
ONU sobre los territorios palestinos, que no habla en nombre del
organismo mundial y que el año pasado concluyó que Israel cometió un
"genocidio" en Gaza.
"Ahora que el Comité Nobel ha premiado la
mayor mentira del siglo XXI, Joseph Goebbels sin duda estará aplaudiendo
desde el infierno", publicó el Ministerio de Asuntos Exteriores israelí
en X.
Defensora del derecho internacional
Por
su parte afirmó el secretario general de la ONU, Antonio Guterres,
manifestó que "la concesión del Premio Nobel de la Paz a la sudafricana
Navi Pillay rinde homenaje a quienes luchan por defender y hacer cumplir
el derecho internacional",
"Durante décadas, ha sido una
defensora del derecho internacional y los derechos humanos, y una voz
firme e independiente en favor de la justicia en algunos de los casos
jurídicos internacionales más históricos de nuestro tiempo", dijo
Guterres sobre Pillay, ex alta comisionada de las Naciones Unidas para
los Derechos Humanos.
Y apenas unas horas después de que el
Premio Nobel de la Paz fuera otorgado a la exjueza de la CPI Navi
Pillay, Estados Unidos emitió sanciones contra la Corte Penal
Internacional y prometió paralizar las actividades de ese tribunal,
El
secretario de Estado, Marco Rubio, dijo que Washington prohibiría las
transacciones con la CPI, a la que calificó de "deshonesta", en una
escalada de la campaña de Donald Trump contra ese tribunal con sede en
La Haya.
"O la CPI pone fin a sus amenazas, o nosotros pondremos fin a la CPI", declaró Rubio en un comunicado.
Carrera brillante
Nacida
en 1941 en Durban, en el seno de una familia de origen tamil, Pillay
creció bajo el régimen de segregación racial del apartheid y construyó
una trayectoria marcada por la lucha contra la discriminación. Fue la
primera mujer no blanca en abrir un bufete de abogados en Durban y ganó
reconocimiento por la defensa de opositores al apartheid. En 1973
consiguió que los presos políticos de Robben Island, donde estaba
encarcelado Nelson Mandela, tuvieran acceso a abogados.
Tras el
fin del apartheid, se convirtió en la primera mujer perteneciente a una
minoría en integrar un Tribunal Superior sudafricano. Más tarde, por
recomendación de Mandela, fue nombrada jueza de un tribunal
internacional encargado de juzgar a los responsables del genocidio de
Ruanda. En 1998 participó en una decisión histórica que estableció por
primera vez que la violación podía constituir un acto de genocidio.
Entre 2008 y 2014 ocupó además el cargo de alta comisionada de las
Naciones Unidas para los Derechos Humanos.
Pillay ha atribuido
buena parte de su compromiso a la experiencia de haber crecido en una
sociedad profundamente desigual. "Sufrimos los peores insultos y la
discriminación racial; nos maltrataron y nos trataron como si no
fuéramos nada", recordó en una entrevista con la AFP.
Su trabajo
sobre el conflicto israelí-palestino también le valió acusaciones de
antisemitismo, una imputación que rechaza categóricamente. "Sería
gracioso si no fuera tan absurdo", respondió cuando fue interrogada al
respecto.
MÁS INFORMACIÓN