miércoles, 29 de junio de 2022

Libro: Epidauro

 

 

Asclepio, dios griego de la medicina, tuvo en Epidauro su santuario principal. Hasta allí acudían gentes de toda Grecia en busca de las milagrosas sanaciones del dios. La afluencia de peregrinos convirtió Epidauro en un soberbio centro monumental con templos, hospicios para los enfermos y un célebre teatro.


CONTENIDO

  • La casa del dios de la medicina
  • El Asclepión
  • El templo de Asclepio
  • El tholos
  • La magia de la medicina: milagros que curan
  • El templo de Artemis
  • Inscripciones: las crónicas del santuario
  • El ábaton
  • El santuario que no borró la memoria
  • Fuera del Santuario
  • El teatro
  • El nacimiento del teatro en Grecia
  • El hestiatorion
  • La palestra y el estadio
  • Las Asclepeias, fiestas en honor al dios
  • El katagogion

 

EPIDAURO

(en griego: Ἐπίδαυρος, Epídauros; en latín: Epidaurus) era una pequeña ciudad griega de la Argólida, península al noreste del Peloponeso. Es principalmente conocida por su santuario de Asclepio, a unos 8 km al oeste de la ciudad, y por su teatro, que acoge representaciones aún en nuestros días. Desde 2011 es uno de los municipios de la unidad periférica de Argólida.

Fue una ciudad-estado independiente, incorporada al distrito de Argólida por Roma. Su territorio, bastante reducido, recibía el nombre de Epidauria, y limitaba al oeste con Argólida, al norte con Corinto, al sur con Trecén, y al este con el golfo Sarónico. Estaba situada en una pequeña península que formaba una llanura con viñas y montañas. El puerto estaba en la parte norte de la península, bien protegido. La ciudad original estaba limitada a parte de la península, pero se extendió al norte y al sur.

Estaba solo a seis horas en barco de Atenas; estaba cerca de Egina y Argos (a esta última estaba unida por una buena vía), y todo eso contribuyó a su importancia. La ciudad fue gobernada por reyes, pero más tarde la oligarquía substituyó a la monarquía. Más tarde fue gobernada por tiranos.

El actual municipio de Epidauro se formó en 2011 mediante la fusión de los antiguos municipios de Epidauro y Asklipieío, que pasaron a ser unidades municipales. Su capital es la villa de Lygourió, en la unidad periférica de Asklipieío.​ El municipio tiene un área de 340,4 km²​ y 8115 habitantes en el censo de 2011.

Estrabón dice que su antiguo nombre fue Epitauros. Según Aristóteles, Epidauro estaba ocupada por carios​ hasta el retorno de los Heráclidas, momento en el que fue colonizada por jonios, procedentes de la Tetrápolis ática.​ En general se cree que fue colonizada por jonios que fueron expulsados por los dorios. Pausanias dice que en tiempos de la invasión de los dorios estaba gobernada por Pitireo, descendiente de Ion, e hijo de Juto, que entregó el país a Deifontes y los argivos, y se retiró a Atenas con su gente.​

Deifontes es presentado como yerno de Témeno (casado con su hija Hirneto), al que correspondió Argos en el reparto de las conquistas dorias; las desgracias de Deifontes fueron objeto de las historias de los poetas trágicos. 

 

TEATRO DE EPIDAURO

El teatro de Epidauro es un teatro antiguo de Argólida, edificado en el siglo IV a. C., hacia el 350 a.C. para acoger las Asclepeia, concurso en honor del dios médico Asclepio. Es el modelo de numerosos teatros griegos y, seguramente, el más icónico de todos ellos.  

A principios del siglo IV a. C., tenía lugar una fiesta panhelénica cada cuatro años en Epidauro, en el santuario de Asclepio, las Asclepeia, en la que se combinaban pruebas gimnásticas y musicales.

El teatro fue concebido por el arquitecto y escultor Policleto el Joven que lo situó a 500 m al sudeste del santuario de Asclepio, sobre un lugar que permitió adosar el koilon (conjunto de gradas) en el flanco de la colina. Los trabajos comenzaron hacia el año 330 a. C.

Se sabe que el teatro y el santuario fueron saqueados en 267 a.C. por los hérulos, y después en 395 d.C. por los godos de Alarico I. Sin embargo, los estragos quedaron limitados. De todos los teatros antiguos, el teatro de Epidauro es el mejor conservado y está poco restaurado. La pinada con la que estaba recubierto consiguió que no fuera destruido.

Hasta principios del siglo XIX, el teatro se consideraba desaparecido. Posteriormente el viajero inglés W. Gell, reveló el plano de las ruinas. Cerca de este mítico lugar, en la ciudad de Epidauro, se estableció en 1822 el primer gobierno revolucionario griego y se firmó la primera Constitución griega, proclamándose la independencia de Grecia

El edificio podía albergar, tras la construcción de un terraplén y de gradas suplementarias, a 12 000 espectadores. Se compone de una orchestra (la escena) circular de tierra batida de casi 20 m de diámetro, rodeada por un graderío ultrasemicircular, dividido en dos niveles por un pasillo, el diazoma. El nivel inferior cuenta con 32 filas de gradas, divididas en 12 kerkidès por 11 escaleras. El nivel superior cuenta con 20 filas de gradas y 22 kerkidès. Las gradas existen aún en gran parte. El edificio de la escena es de piedra y está dotado de un piso, con dos salidas laterales provistas de puertas.

La acústica del teatro de Epidauro es excepcional: desde la parte más alta de las gradas se puede oír a los actores hablando en voz baja. Actualmente aún tienen lugar representaciones. Se cree que este teatro pudo alcanzar una capacidad límite de más de 14 000 espectadores en total, lo cual lo convierte en uno de los teatros antiguos más grandes y con mayor aforo.

El edificio se ha convertido en el símbolo del teatro griego antiguo. Algunas célebres representaciones modernas incluyen a la actriz Katina Paxinou y la soprano Maria Callas en la ópera Medea.

 

MÁS INFORMACIÓN

 

Autor(es): National Geographic

Editorial: National Geographic

Páginas: 96

Tamaño: 22 x 29 cm.

Año: 2017