sábado, 2 de mayo de 2020

Cita CDLXXXVII: ¿Qué es un oxímetro de pulso?¿De verdad necesito uno en casa?





Después de trabajar diez días en el Hospital Bellevue en Nueva York, el doctor Richard Levitan decidió compartir su conocimiento sobre COVID-19. Estaban llegando demasiados pacientes al hospital con niveles peligrosamente bajos de oxígeno, y esto los ponía en grave peligro de sufrir complicaciones graves o la muerte.

Sin embargo, un simple dispositivo casero llamado oxímetro de pulso (en algunos lugares también le llaman saturómetro) podría ayudar a los pacientes a buscar ayuda más pronto, dijo Levitan. “En el hospital, cuando intentamos decidir a quién enviar a casa, algunos criterios importantes son: ‘¿Cuál es tu nivel de oxígeno? ¿Cuál es tu pulso?’”, dijo Levitan desde su casa en Nueva Hampshire, donde acababa de terminar una cuarentena autoimpuesta como medida de precaución. “Con un oxímetro de pulso y un termómetro, los estadounidenses pueden estar preparados y ser diagnosticados y tratados antes de enfermar de manera grave”.

Hay opiniones divididas entre los funcionarios de salud en cuanto a la recomendación del monitoreo generalizado en casa con un oxímetro de pulso durante la crisis de COVID-19. Los estudios de confiabilidad muestran resultados variados y hay pocos lineamientos para elegir uno. Sin embargo, muchos médicos están aconsejando a sus pacientes conseguir uno, lo cual lo está convirtiendo en el dispositivo predilecto de la pandemia. Hemos contestado preguntas comunes sobre el dispositivo, cómo funciona y qué hacer con la información que te da.

¿Qué es un oxímetro de pulso?

Un oxímetro de pulso es un dispositivo pequeño que parece una especie de horquilla o pinza para ropa, pero grande. Te lo puedes poner en el dedo cómodamente (la mayoría exige tener la uña hacia arriba) y en unos segundos se encienden unas luces con números que indican tu nivel de oxígeno en el cuerpo y tu ritmo cardiaco. La mayoría de la gente sana tendrá una lectura de oxígeno de entre el 95 y el 98 por ciento. Algunas personas con padecimientos preexistentes podrían tener una lectura normal más baja. Debes ponerte en contacto con tu doctor si el número baja del 92 por ciento. El dispositivo también mostrará tu ritmo cardiaco. El ritmo cardiaco normal para un adulto en reposo oscila entre los 60 y los 100 latidos por minuto, aunque los atletas con un acondicionamiento cardiovascular mayor tendrán un pulso más bajo.

¿Cómo funciona un oxímetro de pulso?

Cuando metes el dedo en un oxímetro de pulso, este emite diferentes longitudes de onda de luz a través de tu dedo (no se siente nada). Está en busca de hemoglobina, una molécula de proteína en la sangre que transporta el oxígeno. La hemoglobina absorbe diferentes cantidades y longitudes de onda de luz según el nivel de oxígeno que transporta. Tu oxímetro de pulso mostrará una lectura numérica: un porcentaje que indica el nivel de saturación de oxígeno en la sangre. Si has ido a una consulta con algún doctor en los últimos veinte años, has usado un oxímetro de pulso. El dispositivo funciona mejor con manos calientes que con manos frías. Además, debido a que los niveles de oxígeno pueden fluctuar, considera tomar mediciones varias veces al día. También pruébalo en distintas posiciones: por ejemplo, acostado o caminando. Toma notas para compartirlas con tu médico.

¿Importa qué dedo uso?

La mayoría de los técnicos de la salud colocarán el dispositivo en los dedos índices, pero un estudio con 37 voluntarios reveló que las lecturas más altas provienen del dedo medio de la mano dominante. El segundo más cercano fue el pulgar dominante. Por lo tanto, si eres diestro, usa el dedo medio de la mano derecha. Si eres zurdo, usa el dedo medio de la mano izquierda. La diferencia entre los dedos es pequeña, así que, si prefieres el dedo índice, está bien.

¿Las uñas largas o el esmalte de uñas afectan la lectura?

Sí. El esmalte negro puede afectar la precisión de la lectura. Las uñas muy largas dificultarán la inserción del dedo en la pinza.

¿Qué sucede si cae mi nivel de oxígeno? ¿Cuál es el tratamiento?

Si tu lectura cae al 92 por ciento o menos, debes ponerte en contacto con tu médico. Pero no entres en pánico. La buena noticia es que es mucho más fácil reforzar un nivel de oxígeno que está empezando a bajar que uno peligrosamente bajo. Cuando Anna Marie Chang, una doctora que trabaja en una sala de urgencias en Filadelfia, dio positivo por coronavirus a mediados de marzo, se sintió terrible, pero la tranquilizaron las revisiones diarias que mostraron niveles normales de oxígeno. Chang, profesora titular de Medicina de Urgencias y directora de investigación clínica en la Universidad Thomas Jefferson, incluso comenzó a sentirse mejor, pero mantuvo su monitoreo diario con el oxímetro de pulso. Una mañana se sintió gravemente fatigada y vio que su nivel de oxígeno había caído a un 88 por ciento.

“Les escribí un mensaje de texto a mis colegas y les dije: ‘Creo que es tiempo de ingresarme’”. Una vez que la internaron, le suministraron oxígeno a través de una máscara. Pasó los días descansando boca abajo porque la posición abre los pulmones y es más cómoda. “Estuve ahí cuatro días y nunca tuve que ser intubada”, recordó Chang. “Simplemente estuve con oxígeno suplementario”. Levitan hizo notar que los pacientes con COVID-19 pueden experimentar una caída potencialmente peligrosa de la saturación de oxígeno sin tener problemas respiratorios evidentes. Sin un oxímetro de pulso, tal vez nunca lo sepan o se pueden acostumbrar mucho a la sensación, a pesar de tener niveles muy bajos de oxígeno. Para cuando van al hospital con falta de aliento, sus niveles de oxígeno habrán bajado de manera significativa y podrían tener neumonía avanzada por COVID.

“Siguen hablando, piensan con claridad y no están en claro sufrimiento”, comentó Levitan. “Si el nivel de oxígeno bajara tanto de pronto, estos pacientes estarían inconscientes, tendrían convulsiones u otros padecimientos. Esto me indica que hay un periodo de días en el que los niveles bajaron de una forma silenciosa y no se dieron cuenta”.

¿Existe riesgo al controlar los niveles de oxígeno en casa?

Es posible que un monitor doméstico pueda dar una lectura defectuosa o usarse de forma incorrecta, lo que lleva a un paciente a buscar atención cuando no es necesario. Si tú o alguien en tu casa muestra una lectura muy baja, puedes usar el aparato en una persona saludable, para confirmar que está funcionando bien y discutirlo con tu doctor. Y el monitoreo en casa no debería darte una falsa sensación de seguridad. No ignores síntomas físicos, incluso si tus niveles de oxígeno están bien. Debes llamar a un doctor si tienes severa dificultad para respirar, fiebre alta, confusión o cualquier otro síntoma relacionado. El beneficio del monitoreo es que potencialmente puede alertar de una disminución en tu salud respiratoria antes de que lo percibas. Y si te sientes realmente mal — como muchos pacientes de la COVID-19 se sienten durante un par de semanas— ver un nivel de oxígeno normal puede aliviar algo del estrés de la enfermedad.

¿Los dispositivos caseros son precisos? ¿Cuál debería comprar?

Cuando Chang necesitó un monitor casero, llamó a sus amigos y les dijo que compraran uno en Target. “Las palabras precisas a mi amigo fueron: ‘Solo consígueme uno’”, dijo Chang. “Es una tecnología bastante simple”. Los datos de investigación de los monitores caseros han sido variados, pero suele haber unos pocos puntos porcentuales de diferencia en su precisión. En las farmacias se pueden encontrar monitores de entre 20 y 50 dólares, mientras que en línea hay de 200 dólares o más. Pagar un precio más alto no garantiza un mejor monitor.

Wirecutter, una empresa de The New York Times que hace reseñas y recomienda productos, sugiere comenzar con la Base de Datos de Notificaciones de Premercado 510(k) de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por su sigla en inglés) y buscar “oxímetro”. Debido a que los oxímetros de pulso están en alta demanda, es posible que en este preciso momento no encuentres un modelo de la base de datos de la FDA y tengas que conformarte con lo que encuentres. Una manera de confirmar su rendimiento es tomarte el pulso manualmente y comparar el resultado con la cifra que muestre el dispositivo. Recuerda: cuando uses un monitor, lo importante es la tendencia, no una sola lectura.

“Los modelos para el consumidor son muy confiables”, declaró Levitan. Los expertos aconsejan a seguir con la tecnología del clip de dedo por ahora. Los dispositivos portátiles más nuevos y las aplicaciones basadas en cámaras utilizan una tecnología diferente para medir la saturación de oxígeno, y hasta ahora la mayoría de estos productos parecen no ser confiables. Un estudio de 2019 en el American Journal of Emergency Medicine probó tres aplicaciones para iPhone que ofrecían la función de oximetría de pulso, pero todas ellas sacaron muy malas notas. Las aplicaciones eran “inexactas” y “tenían una limitada capacidad para detectar con precisión la hipoxia”, concluyeron los autores.

Si no puedes encontrar un oxímetro de pulso de inmediato, probablemente logres encontrar uno que pueda ser entregado en unas pocas semanas o un mes. Si te enfermas y no tienes un oxímetro de pulso casero, no te asustes. A la mayoría de personas les va bien sin ellos. También puedes pedirle prestado uno a un amigo (se desinfectan fácilmente) o hablar con tu médico para que te chequeen los niveles de oxígeno en un centro de atención de urgencias.


MÁS INFORMACIÓN

CADENA DE CITAS