miércoles, 30 de julio de 2014

Letra 76: Palabras menos, palabras más de Los Rodríguez


PALABRAS MÁS, PALABRAS MENOS
Los Rodríguez

Los Rodríguez fue una banda de rock madrileña, formada por dos músicos argentinos (Andrés Calamaro y Ariel Rot) y dos españoles (Germán Vilella y Julián Infante), que desarrolló su carrera en los años 1990.

Palabras más o menos, ayer me decías
...palabras más o menos, que no me quieres.
...Palabras más o menos me estás dejando, en cueros,
palabras más, palabras menos.
Palabras más, palabras más, palabras menos
es lo que menos te puedo dar, es lo de siempre
palabras nuevas, palabras llenas de remordimiento
palabras que se lleva el viento
palabras menos, palabras más.
Palabras más, palabras más, palabras menos
es lo que más te puedo dar, es lo de siempre
palabras viejas, palabras sólo como pasatiempo,
palabras que soplan en el viento
palabras fáciles de olvidar.
...Palabras más o menos, las que hoy me duelen
...Palabras más o menos, sentimientos ajenos.
...palabras más o menos.
palabras que pueden ...lastimar
palabras menos, palabras más...
Palabras más, palabras más, palabras menos
es lo que menos te puedo dar, es lo de siempre
palabras nuevas, palabras llenas de remordimiento
palabras que se lleva el viento, palabras menos, p...
palabras más, palabras más, palabras menos
es lo que más te puedo dar, es lo de siempre
palabras viejas palabras sólo como pasatiempo
palabras que soplan en el viento,
palabras menos, palabras más...
Palabras más!
palabras menos...
palabras más
palabras menos.




CADENA DE LETRAS
  

 

Cita CXCVII: Inicio de El Principito


"Cuando yo tenía seis años vi en un libro sobre la selva virgen que se titulaba "Historias vividas", una magnífica lámina. Representaba una serpiente boa que se tragaba a una fiera.

En el libro se afirmaba: "La serpiente boa se traga su presa entera, sin masticarla. Luego ya no puede moverse y duerme durante los seis meses que dura su digestión".

Reflexioné mucho en ese momento sobre las aventuras de la jungla y a mi vez logré trazar con un lápiz de colores mi primer dibujo. Mi dibujo número 1 era de esta manera:




Enseñé mi obra de arte a las personas mayores y les pregunté si mi dibujo les daba miedo.

— ¿por qué habría de asustar un sombrero? — me respondieron.

Mi dibujo no representaba un sombrero. Representaba una serpiente boa que digiere un elefante. Dibujé entonces el interior de la serpiente boa a fin de que las personas mayores pudieran comprender. Siempre estas personas tienen necesidad de explicaciones. Mi dibujo número 2 era así:



 
Las personas mayores me aconsejaron abandonar el dibujo de serpientes boas, ya fueran abiertas o cerradas, y poner más interés en la geografía, la historia, el cálculo y la gramática. De esta manera a la edad de seis años abandoné una magnífica carrera de pintor. Había quedado desilusionado por el fracaso de mis dibujos número 1 y número 2. Las personas mayores nunca pueden comprender algo por sí solas y es muy aburrido para los niños tener que darles una y otra vez explicaciones.

Tuve, pues, que elegir otro oficio y aprendía pilotear aviones. He volado un poco por todo el mundo y la geografía, en efecto, me ha servido de mucho; al primer vistazo podía distinguir perfectamente la China de Arizona. Esto es muy útil, sobre todo si se pierde uno durante la noche."

I. El Principito. Antoine de Saint-Exupéry. (Lyon, 1900 - en el mar Tirreno, 1944).

El principito (en francés: Le Petit Prince) es una novela corta y la obra más famosa del escritor y aviador francés Antoine de Saint-Exupéry (1900–1944).

La obra fue publicada en abril de 1943, tanto en inglés como en francés, por la editorial estadounidense Reynal & Hitchcock, mientras que la editorial francesa Éditions Gallimard no pudo imprimir la obra hasta 1946, tras la liberación de Francia. Incluido entre los mejores libros del siglo XX en Francia, El principito se ha convertido en el libro en francés más leído y más traducido. Así pues, cuenta con traducciones a más de doscientos cincuenta idiomas y dialectos, incluyendo al sistema de lectura braille. La obra también se ha convertido en uno de los libros más vendidos de todos los tiempos, puesto que ha logrado vender más de 140 millones de copias en todo el mundo, con más de un millón de ventas por año. La novela fue traducida al español por Bonifacio del Carril y su primera publicación en dicho idioma fue realizada por la editorial argentina Emecé Editores en septiembre de 1951. Desde entonces, diversos traductores y editoriales han realizado sus propias versiones.

Saint-Exupéry, ganador de varios de los premios literarios más importantes de Francia y piloto militar al comienzo de la Segunda Guerra Mundial, escribió e ilustró el manuscrito mientras se encontraba exiliado en los Estados Unidos luego de la Batalla de Francia. Ahí tenía la misión personal de persuadir al gobierno de dicho país para que le declarara la guerra a la Alemania nazi. En medio de una crisis personal y con la salud cada vez más deteriorada, produjo en su exilio casi la mitad de los escritos por los que sería recordado; entre ellos, El principito, un relato considerado como un libro infantil por la forma en la que está escrito pero en el que en realidad se tratan temas profundos como el sentido de la vida, la soledad, la amistad, el amor y la pérdida.

En relatos autobiográficos previos, se relatan sus experiencias como aviador en el desierto del Sahara y se cree que esas mismas experiencias le sirvieron como elementos para el argumento de El principito. Desde su primera publicación, la novela ha dado lugar a diversas adaptaciones a lo largo del tiempo, entre las que se incluyen grabaciones de audio, obras de teatro, películas, ballets, obras de ópera e incluso una serie animada y un anime.




CADENA DE CITAS 
 

Cita CXCVI: Final de El Principito


"Ahora hace ya seis años de esto. Jamás he contado esta historia y los compañeros que me vuelven a ver se alegran de encontrarme vivo. Estaba triste, pero yo les decía: "Es el cansancio".

Al correr del tiempo me he consolado un poco, pero no completamente. Sé que ha vuelto a su planeta, pues al amanecer no encontré su cuerpo, que no era en realidad tan pesado... Y me gusta por la noche escuchar a las estrellas, que suenan como quinientos millones de cascabeles...

Pero sucede algo extraordinario. Al bozal que dibujé para el principito se me olvidó añadirle la correa de cuero; no habrá podido atárselo al cordero. Entonces me pregunto:

"¿Qué habrá sucedido en su planeta? Quizás el cordero se ha comido la flor..."

A veces me digo: "¡Seguro que no! El principito cubre la flor con su fanal todas las noches y vigila a su cordero". Entonces me siento dichoso y todas las estrellas ríen dulcemente.

Pero otras veces pienso: "Alguna que otra vez se distrae uno y eso basta. Si una noche ha olvidado poner el fanal o el cordero ha salido sin hacer ruido, durante la noche...". Y entonces los cascabeles se convierten en lágrimas...

Y ahí está el gran misterio. Para ustedes que quieren al principito, lo mismo que para mí, nada en el universo habrá cambiado si en cualquier parte, quien sabe dónde, un cordero desconocido se ha comido o no se ha comido una rosa...

Pero miren al cielo y pregúntense: el cordero ¿se ha comido la flor? Y veréis cómo todo cambia...

¡Ninguna persona mayor comprenderá jamás que esto sea verdaderamente importante!

Este es para mí el paisaje más hermoso y el más triste del mundo. Es el mismo paisaje de la página anterior que he dibujado una vez más para que lo vean bien. Fue aquí donde el principito apareció sobre la Tierra, desapareciendo luego.

Examínenlo atentamente para que sepan reconocerlo, si algún día, viajando por África cruzan el desierto. Si por casualidad pasan por allí, no se apresuren, se los ruego, y deténganse un poco, precisamente bajo la estrella. Si un niño llega hasta ustedes, si este niño ríe y tiene cabellos de oro y nunca responde a sus preguntas, adivinarán en seguida quién es. ¡Sean amables con él! Y comuníquenme rápidamente que ha regresado. ¡No me dejen tan triste!"

XXVII. El Principito. Antoine de Saint-Exupéry. (Lyon, 1900 - en el mar Tirreno, 1944) Novelista y aviador francés; sus experiencias como piloto fueron a menudo su fuente de inspiración. Tercero de los cinco hijos de una familia de la aristocracia su padre tenía el título de vizconde, vivió una infancia feliz en las propiedades familiares, aunque perdió a su progenitor a la edad de cuatro años. Estuvo muy ligado a su madre, cuya sensibilidad y cultura lo marcaron profundamente, y con la que mantuvo una voluminosa correspondencia durante toda su vida.

Su interés por la mecánica y la aviación se remonta a la infancia: recibió el bautismo del aire en 1912 y esta pasión no lo abandonó nunca. Después de seguir estudios clásicos en establecimientos católicos, preparó en París el concurso de entrada en la Escuela naval, pero no logró su objetivo y se inscribió en Bellas Artes. Pudo aprender el oficio de piloto durante su servicio militar en la aviación, pero la familia de su novia se opuso a que se incorporara al ejército del aire, por lo que se resignó a ejercer diversos oficios, al tiempo que frecuentaba los medios literarios.

El año 1926 marcó un giro decisivo en su vida, con la publicación de la novela breve El aviador, en Le Navire dargent de J. Prévost, y con un contrato como piloto de línea para una sociedad de aviación. A partir de entonces, a cada escala del piloto correspondió una etapa de su producción literaria, alimentada con la experiencia. Mientras se desempeñaba como jefe de estación aérea en el Sahara español, escribió su primera novela, Correo del Sur (1928).

La escala siguiente fue Buenos Aires, al ser nombrado director de la Aeroposta Argentina, filial de la Aéropostale, donde tuvo la misión de organizar la red de América Latina. Tal es el marco de su segunda novela, Vuelo nocturno. En 1931, la bancarrota de la Aéropostale puso término a la era de los pioneros, pero Saint-Exupéry no dejó de volar como piloto de prueba y efectuó varios intentos de récords, muchos de los cuales se saldaron con graves accidentes: en el desierto egipcio en 1935, y en Guatemala en 1938.

En los años treinta multiplicó sus actividades: cuadernos de invención, adaptaciones cinematográficas de Correo del Sur en 1937 y de Vuelo nocturno en 1939, numerosos viajes (a Moscú, a la España en guerra), reportajes y artículos para diversas revistas. Durante su convalescencia en Nueva York, después del accidente de Guatemala, reunió por consejo de A. Gide los textos en su mayor parte artículos ya publicados que se convirtieron en Tierra de hombres (1939).

Durante la Segunda Guerra Mundial luchó con la aviación francesa en misiones peligrosas, en especial sobre Arras, en mayo de 1940. Con la caída de Francia marchó a Nueva York, donde contó esta experiencia en Piloto de guerra (1942). En Estados Unidos se mantuvo al margen de los compromisos partidistas, lo que le atrajo la hostilidad de los gaullistas. Su meditación se elevaba por encima de la historia inmediata: sin desconocer las amenazas que la época hacía pesar sobre el "respeto del hombre", como lo relata en Carta a un rehén (1943), optó por la parábola con El principito (1943), una fábula infantil de contenido lirismo e ilustrada por él mismo, que le dio fama mundial.

A partir de 1943, pidió incorporarse a las fuerzas francesas en África del Norte y retomó las misiones desde Cerdeña y Córcega. En el transcurso de una de ellas, el 31 de julio de 1944, su avión desapareció en el Mediterráneo. Los cientos de páginas de La ciudadela, suma alegórica que permaneció inacabada, fueron publicadas póstumamente en 1948. La prosa de Saint-Éxupery impresiona por un rigor en el que la desnudez retórica asegura la eficacia del relato de acción. Cercano a A. Malraux por su conciencia de la aventura humana, a J. Giono por su lirismo cósmico, a G. Bernanos por su búsqueda del absoluto, Saint-Exupéry mostró siempre que el hombre no es más que lo que hace.




CADENA DE CITAS 
 

IX Festival Internacional de Charango Peruano


ARGENTINA BOLIVIA CHILE PERÚ

  • Miércoles y jueves 7 de agosto: Cine Auditorio Municipal (Portal de la Municipalidad Nº 110). 19:45 h
  • Viernes 8 de agosto: Tercera Orden Franciscana (Plaza San Francisco s/n.)  Con la participación de la Orquesta Sinfónica de Arequipa. 19:30 h
  • Sábado 9 de agosto. Teatro Municipal (calle Mercaderes Nº 239). 19:30 h



Concierto de gala: OSA


LXXXVIII ANIVERSARIO DEL
ROTARY CLUB DE AREQUIPA

Viernes 1 de agosto, 2014
Templo de la Tercera Orden Franciscana

(Plaza San Francisco s/n) - Arequipa
19:30 h




martes, 29 de julio de 2014

Video 83: 'Bullit' (1968)


VIAJE A SAN FRANCISCO

Probablemente la persecución de coches más famosa rodada jamás en San Francisco. Steve McQueen y su Ford Mustang van a la caza de los dos asesinos que escapan en un Dodge Charger. Tan famosa es esta larga secuencia que ha sido homenajeada en varias producciones posteriores, así como anuncios de televisión. Impondría las líneas maestras de cómo se debe rodar una persecución con clase.




En el circuito de la persecución en Google Maps descubrirán que la persecución tiene truco y que no se respeta la continuidad geográfica.



View Bullitt - The Greatest Car Chase in a larger map


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Diccionario CCIV: Encasqueta


"Elías parece dolido, o tal vez solo asqueado. Abre la caja negra y mira al interior. Saca el billete de veinte dólares que le ha dado Landsman y se lo devuelve. Luego coge su maleta, se encasqueta en la cabeza el sombrero blanco y blando y se aleja caminando con dificultad bajo la lluvia."

Página 28. El sindicato de policía Yiddish. Michael Chabon. Mondadori. Buenos Aires, Argentina - 2008.


Encasqueta


(De en- y casquete).
 
  1. tr. Encajar bien en la cabeza el sombrero, gorra, boina, etc. U. t. c. prnl.
  2. tr. Meter a alguien algo en la cabeza, por lo común sin el debido fundamento. Encasquetarle una opinión.
  3. tr. Hacer oír palabras insustanciales o impertinentes. Nos encasquetó la perorata que traía preparada.
  4. prnl. Dicho de una cosa: Metérsele a alguien en la cabeza, arraigada y obstinadamente. Se le encasquetó la idea de viajar.
  5. prnl. And. Encajarse, meterse de rondón.
 
Fuente: Diccionario de la Lengua Española. Vigésima segunda edición. 
 
LA CADENA DEL DICCIONARIO