lunes, 20 de mayo de 2019

Concierto por el 80 aniversario de la OSA: 23 de mayo





Concierto de gala 80 Aniversario de la Orquesta Sinfónica de Arequipa (1939 - 2019)
Director: Enrique F. Victoria Obando
Organizan: Dirección Desconcentrada de Cultura de Arequipa y Empresa Municipal de Eventos Culturales - EMECSA

Programa

Ingreso del público: 7:00 p.m.
Inicio de concierto: 7:30 p.m.

Ingreso libre hasta completar aforo

P. Adolfo Franco, SJ: Comentario para el domingo 19 de mayo

PASCUA Domingo V
Juan 13, 31-35 

El nuevo mandamiento

31 Entonces, cuando hubo salido, dijo Jesús: Ahora es glorificado el Hijo del Hombre, y Dios es glorificado en él.
32 Si Dios es glorificado en él, Dios también le glorificará en sí mismo, y en seguida le glorificará.
33 Hijitos, aún estaré con vosotros un poco. Me buscaréis; pero como dije a los judíos, así os digo ahora a vosotros: A donde yo voy, vosotros no podéis ir.
34 Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros.
35 En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros.

Jesús en la Ultima Cena se está despidiendo de sus apóstoles y les está dando sus últimas recomendaciones para que cuando El suba al cielo, ellos puedan seguir realizando su misma obra. Y una de estas últimas enseñanzas y muy importante es el Mandamiento Nuevo: les doy un mandamiento nuevo que se amen unos a otros como yo les he amado.

En esto se conocen los discípulos de Jesús, es su marca, el amor. Y esta es la única norma de conducta que El nos quiere dejar. El amor es la motivación que debemos tener en todas nuestras acciones, es la guía de toda nuestra conducta. Pero para que no queden ambigüedades Jesús habla de qué forma hay que amar: amar como El mismo nos ha amado. Ese es el verdadero amor y esa es la medida: nos debemos amar como El nos ha amado. Y es muy necesaria esta referencia porque a veces se llama amor a muchas conductas que en realidad no lo son; la verdad del amor brota de la llaga abierta de su Corazón.

Para saber cómo es el amor de Cristo, podemos abrir el Evangelio y descubrir este amor en cada una de sus páginas. Pero también cada uno de nosotros podría abrir las páginas de su propia vida; y así al descubrir cómo nos ha amado Cristo aprenderíamos cómo debemos amar.

Hay algún paralelo entre esta enseñanza, y la que el mismo Jesús nos dio cuando nos explicaba la conducta del cristiano en el Sermón del Monte: sean perfectos, como el Padre Celestial es perfecto. Nuestro modelo de perfección es Dios mismo; y de la misma manera la meta de un cristiano es imitar a Cristo en el amor, amar como Cristo. Son dos enseñanzas similares: ser perfectos como el Padre Celestial, amar como ama Cristo. Y es que en las entrañas de nuestro ser llevamos el sello de Dios mismo: el hombre fue creado a imagen y semejanza de Dios, por eso, hay que hacer todo de la manera que Dios lo haría, para no frustrar nuestra semejanza con Dios, nuestra íntima esencia.

En todo lo que hacemos debemos intentar parecernos a Dios. Y más aún sabiendo por la revelación de Jesús, que Dios mismo, Padre, Hijo y Espíritu Santo, habitan en nuestros corazones.

Hay otra referencia parecida en San Pablo, cuando habla del matrimonio cristiano y dice a los esposos, que amen a sus esposas como Cristo ama a su Iglesia. De nuevo el amor de Cristo como modelo del amor de un cristiano, en esa situación particular del matrimonio.

¿Y cómo ama Cristo? Volvemos a preguntarnos. Habría que recorrer cada uno de los momentos de la vida de Cristo, para descubrir el gran amor con que vivió cada situación de su vida y cada acción que realizó. Su entrega en la Encarnación, ese lanzarse al abismo del anonadamiento, para hacerse semejante a nosotros, y poder así realizar nuestra salvación: y su voluntad de no ahorrarse las etapas de la infancia desvalida, y de la niñez insignificante. ¿Qué necesidad tenía de hacerlo? Tenía un amor infinito que le impulsaba en cada momento. Un amor que se manifiesta en cada milagro, en cada persona que cura. Cuando detiene el cortejo fúnebre del hijo de la viuda de Naím, cuando llora ante la tumba de Lázaro, cuando multiplica los panes, porque le da lástima de esa multitud hambrienta. Todo lo fue desarrollando impulsado por su Corazón. 

Y no es necesario detenerse excesivamente en el amor que derrocha en los últimos momentos de su vida, porque en cada escena surge la llama de su amor. Cuando hace el milagro de la Eucaristía, y afirma su voluntad de perpetuarse entre nosotros, de nuevo lo que le mueve es el amor. Cuando está en el Huerto abrumado por una tremenda responsabilidad por haber asumido los pecados del mundo; y sufriendo una angustia mortal. Y todo esto por el amor que me tiene. Así voy poco a poco entendiendo lo que significa eso de les doy un Mandamiento Nuevo, que se amen unos a otros como yo les he amado. Cuando muere en la Cruz, cuando pasa por la oscuridad del sepulcro. Pero incluso cuando resucita, lo que manifiesta es su gran amor. En cada una de las apariciones a sus apóstoles está manifestando ese amor, que lo impulsó siempre. Y que quiere que sea nuestra motivación para actuar en la vida. Y nos hace ver que todo se reduce a eso: sólo nos da un mandamiento, que es Nuevo, porque es su amor convertido en ideal de vida y de conducta, para todo el que quiera seguirle.

Mucho podría cada uno añadir de las muestras personales de amor que nos ha dado Jesús. Meditando en todo eso podremos desentrañar este mandamiento nuevo: ámense unos a otros como yo les he amado.


Adolfo Franco, SJ

lunes, 13 de mayo de 2019

Exposición: Ronda de Poemas





Podcast HistoCast 185: Prisioneros de guerra





Esto es HistoCast. No es Esparta pero casi. Excavamos un túnel de escape del campo de prisioneros mientras nos preparan la documentación falsa para Jesús (@vuckaner), Rodri (@Rodericus_Rex), Hugo (@HugoACanete www.gehm.es) y Goyix (@goyix_salduero www.elguaridadegoyix.com). Os recordamos que nos podéis seguir a través de nuestra cuenta de twitter @histocast y en facebook. Lo podéis escuchar aquí o si tenéis apple aquí. Si queréis descargarlo pinchad aquí.


MÁS INFORMACIÓN

Cita CDXXX: Los traficantes de opioides y la amenaza al sector salud





Por primera vez, ejecutivos de una farmacéutica fueron encontrados culpables por tráfico de drogas, por promover un fármaco de venta con receta médica

La semana pasada, ocurrió un hecho histórico en EE. UU. Por primera vez, un jurado encontró culpables de conspiración y crimen organizado al fundador y cuatro ejecutivos de una farmacéutica.

Estos han sido juzgados y encontrados culpables de tráfico de drogas. No por cocaína o marihuana, sino fentanilo, un medicamento opioide que se vende con receta médica. Los acusados –excepto dos colaboradores eficaces– podrían recibir 20 años de cárcel.

— El problema —

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, más de 400.000 personas han muerto por sobredosis de opioides desde 1999. En el 2017, casi 48.000 personas –seis por hora– murieron por una sobredosis de opioides, y el fentanilo fue el más letal. ¿Cómo se ha llegado a semejante problema de salud pública?

— Opioides —

Son medicamentos sintéticos derivados del opio, que es el látex lechoso de la cápsula de una planta llamada amapola o adormidera. El opio ha sido usado desde tiempos inmemoriales como poderoso calmante del dolor por contener morfina y codeína (sustancias naturales u opiáceos). A comienzos del siglo pasado, se sintetizaron decenas de derivados artificiales (opioides), entre ellos heroína, oxicodona (OxyContin), hidrocodona, metadona y fentanilo. El asunto es que, además de su extraordinario poder analgésico, estos derivados naturales y sintéticos tienen un enorme poder adictivo.

— Causa directa—

Esta epidemia de muertes causadas por sobredosis de opioides es consecuencia de una serie de eventos, en cuya génesis –y lo demuestran las condenas de la semana pasada– la industria farmacéutica ha tenido mucho que ver.

El punto de inflexión ocurrió en 1996, cuando el laboratorio Purdue Pharma puso a la venta oxicodona (OxyContin), un potente opioide. En 1998 crearon un video que se distribuyó en 15.000 consultorios médicos que aseguraba que la oxicodona no causaba adicción y alentaba a médicos y pacientes a usarla sin temor.

Pasaron de registrar 3 millones de recetas al año a inicios de los 90 a 11 millones en 1999. En el 2000, Purdue lanzó una campaña nacional de publicidad en revistas médicas y las ventas se dispararon.

Pero, además, tres hechos sucedidos a inicios de este siglo contribuyeron a la epidemia de adicción a los narcóticos. Primero, en el 2001, la Joint Commission (que controla la calidad de servicios médicos en hospitales), propuso –con el aval de la Sociedad Norteamericana del Dolor– que, además del pulso, temperatura, respiraciones y presión arterial, se pregunte siempre si el paciente sufría de algún tipo de dolor.

Esa bien intencionada iniciativa fue aceptada entusiastamente por los médicos norteamericanos, a pesar de que ese “quinto signo vital” (a diferencia de los otros cuatro) era subjetivo y no medible.

Segundo, los hospitales adoptaron las encuestas de satisfacción de pacientes como un instrumento de medición de la calidad de sus servicios médicos; y, tercero, drogas como heroína y poderosos opioides sintéticos mexicanos y chinos invadieron las calles a precios muy baratos.

Todo se alineó para la perfecta tormenta de adicción: farmacéuticas promoviendo agresivamente sus productos diciendo que no causaban adicción, médicos preguntando a todos sus pacientes si tenían dolor y recetando narcóticos a diestra y siniestra, pacientes quejándose de que su dolor no era atendido, hospitales que no querían quedar mal en las encuestas de satisfacción y, por último, drogas callejeras baratas a las que los adictos acudían cuando no obtenían más recetas.

—La responsabilidad —

La condena por conspiración y crimen organizado de la semana pasada ha caído sobre cinco ejecutivos de la Insys Therapeutics, e incluye a su multimillonario fundador John Kapoor. Las investigaciones iniciales demostraron que trabajadores de Insys se hacían pasar por empleados de consultorios médicos, para engañar a las aseguradoras y obtener permiso de pago de Subsys, un spray de fentanilo (cien veces más poderoso que la morfina y el que más muertes por sobredosis causa). El objetivo era promover el uso de Subsys en todo tipo de pacientes, cuando solo está indicado para pacientes de cáncer con dolor intratable.

Durante el juicio, los investigadores mostraron un repulsivo video, en el que ejecutivos de la compañía, disfrazados de una botella del medicamento Subsys, cantaban y bailaban al ritmo de rap, alentando a sus visitadores médicos a convencer a más doctores para que receten más Subsys y aumenten las ventas.

En el juicio, se describieron las chocantes prácticas de la farmacéutica para convencer a los médicos a que receten Subsys. Estas incluyeron fiestas en clubes nocturnos en las que una de sus ejecutivas bailaba sentada sobre la falda de los médicos.

— Corolario —

Nunca el sistema de justicia de EE. UU. había encontrado culpable de tráfico de drogas y crimen organizado a ejecutivos de una farmacéutica. No hay duda de que se sentará un poderoso precedente para reformar el comportamiento corporativo de ciertas empresas que anteponen sus ganancias económicas al bien público, sin importarles que en el camino causen la muerte de seis personas por hora.

Al igual que el juicio contra la industria del tabaco, varios estados preparan demandas contra otros laboratorios como Johnson & Johnson, Teva y Allergan.


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CADENA DE CITAS

P. Adolfo Franco, SJ: Comentario para el domingo 12 de mayo

PASCUA.  Domingo IV
Juan 10, 27-30

27 Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen,
28 y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano.
29 Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre.
30 Yo y el Padre uno somos.  

Jesús se llama a sí mismo el Buen Pastor, y con esto nos dice la relación que tiene con nosotros, lo que El es para nosotros. Jesús nos cuida, nos protege, nos defiende, nos da la vida, nos da seguridad; y todo esto mientras estemos cerca de El y oigamos su voz y sigamos sus pasos.

La enseñanza de Jesús es clara, y supone una relación mutua, relación de ambas partes. En el párrafo de hoy se nos dice: Mis ovejas escuchan mi voz. Aquí se nos está diciendo cómo debe ser nuestra actitud con el Buen Pastor. Escuchar su voz significa más que obedecer a la voz del pastor. Por supuesto que eso también; pero además supone un conocimiento de la misma persona del Pastor que guía a las ovejas. El sonido de la voz del Pastor les da seguridad y alegría porque les hace sentir su presencia y las características de su persona. Saben que las cuida y que las alimenta. Se fían de El porque les ha dado muestras de mucho amor. Incluso a veces las ha defendido arriesgando su propia vida, cuando ha venido el lobo a atacarlas. Por eso escuchan su voz, esa voz tiene el sonido del amor y así le prestan atención. Y obedecen a lo que esa voz les enseña. El seguimiento de Jesús es eso: no se trata solo de obedecer sus mandamientos, lo que El nos ha enseñado, sino conocerlo a El mismo con mucho amor, porque de El brota un manantial de vida que son sus enseñanzas, que nos manifiestan también lo que El nos ama. Es importante esto: escuchar sus enseñanzas nos debe llevar a conocer que todo en El es amor: conocer el amor que hay en su enseñanza.

Por eso continúa diciendo: Yo las conozco y ellas me siguen. Qué importante es saber esto; que somos conocidos por el Señor. El me conoce personalmente. Y nos conoce amorosamente: es la forma de conocer que tiene Jesús: su conocimiento es a la vez amistad, comprensión y acogida. Y esto dirigido inequívocamente a mi propia persona. Me conoce personalmente a mí como soy, me acepta así, y se alegra de tenerme cerca como se alegran los amigos de estar cerca el uno del otro. Y por eso sus ovejas le siguen: no se pueden desprender de El: hay una corriente interior que surge en las ovejas, y que las arrastra para que nunca se separen del Buen Pastor. Ese es el seguimiento: saber que sin El no podemos hacer nada, que sin El estamos perdidos. Seguirlo a El es la única manera que esas ovejas encuentran de vivir. Y seguirlo es también imitarlo: recorrer sus mismos caminos interiores: el camino del servicio, el camino de la entrega, el camino del perdón, de la pureza y de la confianza en Dios. Escuchar su voz es seguirlo a El, es vivir su propia vida y tener sus mismos sentimientos.

Y así El les da la vida eterna. y así no perecerán jamás. El nos da la vida: significa muchas cosas: primero que dio su propia vida por nosotros: amar hasta la muerte, amar con toda la sangre. Ese es el amor y la vida que El nos da. Y así nos hace participar de su propia vida. Hasta lo máximo, porque El se convierte en el alimento de nuestra vida. Y nos da una vida diferente, que se le llama la vida eterna, pero que no es sólo para después de la muerte, sino que es una vida ya desde ahora plena y cabal: todo lo que se puede desear de vida, de vitalidad, de paz, de esperanza y de elevación, de ideales, está encerrado en el don vital que nos da. Este don maravilloso es la vida de la gracia que es una vida que no termina, y por eso se añade que sus ovejas no perecerán jamás. Tienen una vida que no se extingue; además con su protección, la del Buen Pastor, nadie las puede hacer perecer.

Y así nadie las arrebatará de su mano. No habrá fuerza capaz de arrebatarle a Jesús ni una sola de sus ovejas, de las que le siguen y que conocen su voz. Y esto porque el Padre está con Jesús (son uno y mismo Dios), y el Padre es más fuerte que todo, y El es el que ha dado a Jesús estas ovejas, entre las que esperamos contarnos nosotros. Que nadie las pueda arrebatar de Jesús, quiere decir que nadie hay más fuerte, nadie es más poderoso. Que no hay ni enemigos externos, ni circunstancias, que puedan arrebatarlas de sus poderosas manos. Y también quiere decir que no nos separaremos nunca de El. Que nunca nos separemos de este Buen Pastor. Y esto se debe, no a nuestra debilidad, sino a su fuerza. El deseo de seguir siempre a este Buen Pastor, produce en nosotros una adhesión irrompible, porque es la fuerza de la atracción del Corazón del Señor, la que nos mantendrá unidos, si escuchamos siempre su voz.


Adolfo Franco, SJ