Javier Cercas (Ibahernando, Cáceres, 1962) ingresó en 2024 como miembro de número de la Real Academia Española para ocupar la silla R, vacante desde el fallecimiento de Javier Marías. Es en la sede de la RAE donde le recibe el pódcast de El País, Qué estás leyendo,
para hablar de libros. Cercas ha sido protagonista (durante estos
últimos pocos meses) de varios debates a la vez, con el vigésimo quinto
aniversario de Soldados de Salamina, con los papeles desclasificados del
23-F que devuelven actualidad a 'Anatomía de un instante', con un libro reciente sobre el papa... Es un escritor con demasiadas cosas encima de la mesa.
Podría quedarse en lo seguro, en el relato de su carrera. Cercas, en
cambio, ha querido opinar sobre los cinco libros más grandes de la
historia.
Desde el pódcast le han pedido que eligiera cinco clásicos, desde 1605 hasta hoy.
Sobre el primero de la lista (el primero en el tiempo y el primero en
todo lo demás, aunque en ese orden los dos coinciden) dice: "Es el mejor libro del mundo".
El libro del que habla lo conoce todo el mundo, aunque no todo el mundo
lo haya leído. De hecho, uno de los argumentos que Cercas da para
explicar por qué sigue siendo el libro más importante que existe tiene que ver con esto último.
Hablamos de 'Don Quijote de la Mancha', de Miguel de Cervantes, efectivamente. El libro fue publicado en dos partes en 1605 y 1615.
Hoy está disponible en múltiples ediciones, entre ellas la
conmemorativa de Penguin Clásicos, con edición a cargo del catedrático
Florencio Sevilla Arroyo. Un académico de la RAE, Javier Cercas, quien
es también uno de los novelistas españoles más leídos
internacionalmente, ha dicho que ese libro es el mejor del mundo. Menuda
posición... Cercas, además, la defiende con argumentos sólidos e
interesantes. Os los contamos.
Lo
primero que dice Cercas sobre el Quijote es algo que poca gente subraya
y que, sin embargo, es fundamental para entender su importancia: era popular. Y popular en el sentido real, el de un libro que llegó a todo el mundo en su época. "Fue un extraordinario bestseller en su época", dice Cercas en el pódcast. "La gente sabía quién era Don Quijote y todos los ejemplos lo sabían, aunque no lo habían leído ni siquiera".
La
primera parte se reimprimió seis veces en el mismo año de su
publicación y se vendió en España, Portugal y el Nuevo Mundo con una
velocidad abrumadora. Se dice que Cervantes escribió para quien quisiera
leerlo... Es decir, todo el mundo. Cercas también dice: "Es un libro esencialmente popular. Es un libro para la gente, no para los profesores".
Después,
anticipa la objeción que sabe que va a surgir, que es la misma que
surge siempre cuando alguien recomienda el Quijote a alguien que no lo
ha leído. Habla del miedo al libro gordo, a las palabras arcaicas o a creer que hay que estar preparado para enfrentarse a él. "Yo entiendo que tú me digas esto porque la gente se asusta y piensa que hay que ser catedrático
de Oxford o de la Complutense para leer este libro. Y es exactamente lo
contrario". El Quijote lleva siglos siendo secuestrado por la academia y
convertido en monumento. Incluso en objeto de estudio en vez de en cosa
que se lee porque gusta. La mayoría de lectores lo asociamos a
obligación escolar y no con placer, cuando la experiencia real de leerlo
es casi siempre la contraria.
Después, Cercas hace una distinción entre Cervantes y Flaubert que
en apariencia es una comparación entre dos estilos, pero que en
realidad es una distinción entre dos formas de entender qué puede ser
una novela. Flaubert, dice, es la geometría: "'Madame Bovary'...
Esa novela no tiene que ser perfecta, pero casi perfecta porque no
sabemos el teorema cómo empieza la novela". Cervantes es lo opuesto.
Cercas describe esto así: "El Quijote es la libertad total. Es el
desmadre total. Es una novela imperfecta.
Quien diga que es una novela perfecta miente como un canalla o no la ha
leído". Cervantes escribía, como Cercas recuerda citando a Unamuno, "a
lo que salga". Iba escribiendo, iba escribiendo, y el libro se hacía
solo con una energía que ninguna planificación previa hubiera podido
generar.
Cercas, entonces, recurre a Dostoievski,
que no es un testigo menor. "En el diario de un escritor, dice: si a mí
me preguntan qué es la vida, yo cojo este libro y se lo doy". Y luego
añade: "No sé si se puede decir algo mejor". La cadena de: Cervantes citado por Dostoievski citado por Cercas en el pódcast de El País...
Es, cuanto menos, sugerente. Cada generación de grandes escritores
llega al Quijote y encuentra en él algo distinto. Y para explicar por
qué ocurre esto, Cercas trae a Ítalo Calvino y su definición de clásico: "Un clásico es un libro que nunca acaba de decir lo que tiene que decir".
Sus
obras han sido traducidas a más de treinta idiomas y han sido
celebradas por autores como George Steiner, J. M. Coetzee o Susan
Sontag. Cercas es, en ese sentido, alguien que ha visto la literatura
española desde las universidades americanas donde enseñó, desde las
traducciones, desde la recepción internacional. Y desde ahí también dice que el Quijote es el mejor libro del mundo.
La edición conmemorativa de Penguin Clásicos que recoge la obra incluye
introducción, notas y propuestas de debate. Es una de las entradas más
accesibles para quien quiera, por fin, leerlo sin que nadie le haya
convencido de que necesita preparación previa. Cercas ya lo ha dicho: no
hace falta ninguna. La versión del audiolibro, que tienes disponible
gratis en Audible, está narrada por Juan Luis Galiardo.
Fuente: https://www.esquire.com
Por: Mariana Martín
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