miércoles, 4 de noviembre de 2020

Poeta 550: Oda a las ruinas de Ctesifonte de al-Buhturî

AL-BUHTURI

Al-Walīd ibn Ubaidillah Al-Buḥturī (Arabic: أبو الوليد بن عبيدالله البحتري التنوخي‎, romanized: al-Walīd ibn `Ubayd Allāh al-Buhturī) (821–97 AD; 206–48 AH) was an Arab poet born at Manbij in Islamic Syria, between Aleppo and the Euphrates. Like Abū Tammām (ابو تمام), he was of the tribe of Tayy, from the Buhturids. While still young, al-Buḥturī visited Abū Tammām at Homs, on whose recommendation the authorities at Ma'arrat an-Nu'man awarded al-Buḥturī an annual pension of 4000 dirhams. Later he went to al-Baghdād, where he wrote verses in praise of the caliph al-Mutawakkil and of the members of his court. Although long resident in Baghdād, he devoted much of his poetry to the praise of Aleppo, and his love-poetry dedicated to a girl, Aiwa, of that city. He died at Manbij in 897. His dīwan (collected poetry) was edited and published twice in the 10th century. First by Abū Bakr al-Ṣūlī, in the section of whose book Kitāb Al-Awrāq (كتاب الاوراق) on Muḥadathūn (modern poets), al-Buḥturī is included among a group of fourteen poets whose dīwans al-Ṣūlī edited and arranged alphabetically according to the final consonant in each line. The second editor arranged his dīwan according to subject (1883, Istanbul). Like Abu Tammam, he made a collection of early poems also known as the Hamasah. These collections of poems are also known as Diwans.


CTESIFONTE

Fue una ciudad y capital de los imperios parto y sasánida. Estaba localizada a orillas del río Tigris y fue prontamente abandonada después de la fundación de Bagdad. Llegó a ser una de las ciudades más importantes de la antigua región de Mesopotamia. Se formó como un barrio periférico de la colonia griega de Seleucia del Tigris a la que terminó absorbiendo y creando una nueva ciudad, que se denomina por algunos autores como Seleucia-Ctesifonte. Posteriormente, alrededor de la antigua Ctesifonte y otros asentamientos se fundaría la ciudad de Madain. Actualmente parte de los restos supervivientes se encuentran dentro de la ciudad irakí de Salman Pak.


ODA A LAS RUINAS DE CTESIFONTE

Las penas se instalan en mi silla de montar, y dirijo a mi robusta
dromedaria a las blancas ruinas de Ctesifonte. Me consuelo por mi suerte
y encuentro solaz en la arruinada morada de los sasánidas, a quienes mis
sucesivas desgracias me hacen recordar, porque son estas yesca para el
recuerdo, y también para el olvido

[…]

El tiempo trocó su antiguo esplendor y la despojó de su prístina
frescura, hasta convertirla en jirones gastados, como si el palacio, vacío de
gentes y desolado, fuese una tumba, como si las noches celebrasen allí un
funeral, después una boda.
Pero, si lo vieses, te recordaría las maravillas de unas gentes cuyo
recuerdo no puede hacer palidecer oscuridad alguna. Si vieses el cuadro
de la batalla en Antioquía, temblarías entre bizantinos y persas, cuando el
destino esperaba, inmóvil, mientras Anusirwan, con su túnica verde oscuro
sobre amarillo azafrán, comandaba las filas bajo el estandarte real

[…]

El cruel peso del tiempo ha caído sobre el palacio, saqueado, sin que
sea estigma que esté despojado de sus alfombras de seda y de sus cortinas
de Damasco. Sus murallas se elevan alto, y se ciernen sobre las cumbres de
Ridwa y Quds, rozando las nubes blancas, como túnicas de algodón. ¿Fue
el trabajo de hombres, para que lo habitasen los genios? ¿O el trabajo de
genios para que lo habitasen los hombres?
Sin embargo, mientras lo contemplo, atestigua que su constructor no
fue sino uno más entre los reyes. Y es como si pudiese ver a generales y tropas,
hasta donde alcanza la vista; como si las embajadas extranjeras sufrieran bajo el
sol, esperando consternados detrás de las multitudes; como si los juglares en el
centro del salón canturrearan tonadas con labios de ciruela.
Como si la fiesta hubiese sido anteayer y ayer la prisa por partir.
Construido para una alegría eterna, su dominio se tornó en
condolencia y consuelo, y merece que ahora le preste mis lágrimas.

Oda a las ruinas de Ctesifonte, de al-Buhturî. Trad. Àlex Queraltó Bartrés, adaptada por Alberto Pérez Rubio

Fuente: Imperios y bárbaros. La guerra en la edad oscura de José Soto Chica.


MÁS INFORMACIÓN




Ruinas de Ctesifonte en un sello iraquí de 1923