No habiendo ya qué robar en el pueblo, Juan se puso a hacer sacrilegios y dar saco al templo, y hurtó muchas cosas de las que habían presentado, y muchos vasos de los necesarios para el servicio y honra divina, muchas copas, tazas y mesas, y aun tampoco dejó de tomar aquellos jarros que Augusto César, emperador, había presentado.
Los emperadores romanos habían siempre honrado mucho el templo, y habían presentado muchos ornamentos, y entonces un natural judío los destruía y sacaba: decía a sus compañeros, sin miedo alguno, que debían usar mal de las cosas sagradas, y que los que guerrean por la honra de Dios y por la del templo, debían ser alimentados y mantenidos con las riquezas que él tenía, y que, por tanto, les era cosa muy lícita derramar el aceite que los sacerdotes para sus sacrificios guardaban y conservaban, tomar el vino sagrado; por lo cual lo repartió entre toda su gente, v ellos se untaban v bebían de él sin algún acatamiento.
Extracto del liro La guerras de Los Judío.
Este segundo volumen narra el periodo de creciente inestabilidad en Judea tras la muerte de Herodes el Grande hasta el inicio de la revuelta contra Roma. Detalla las tensiones sociales, los abusos de los procuradores romanos, el auge de facciones radicales (sicarios/zelotes) y el estallido del conflicto en el 66 d.C.. La traducción y las notas de Jesús M. Nieto Ibáñez garantizan rigor filológico y ofrecen explicaciones detalladas que facilitan la comprensión del texto clásico, además de incluir anotaciones que contextualizan los términos militares y geográficos de la época..
FLAVIO JOSEFO
Tito Flavio Josefo (en latín: Titus Flavius Josephus; Jerusalén, c. 37-Roma, c. 100), registrado al nacer como Yosef ben Matityahu (en hebreo: יוסף בן מתתיהו, en griego: Ἰώσηπος Ματθίου παῖς), fue un escritor, historiador y líder militar judeorromano del siglo I, nacido de un padre de ascendencia sacerdotal y de una madre de ascendencia real.
Inicialmente luchó contra los romanos durante la primera guerra judeo-romana como jefe de las fuerzas judías en Galilea, hasta que se rindió en 67 d. C. a las tropas romanas al mando de Vespasiano, después de un asedio de seis semanas de Jotapata. Josefo afirmó que las profecías mesiánicas judías que propiciaron la primera guerra judeo-romana anunciaban que Vespasiano se convertiría en emperador romano. En respuesta, Vespasiano decidió mantener a Josefo como esclavo y presumiblemente intérprete. Después de que Vespasiano se convirtiera en emperador en el año 69 d. C., le otorgó a Josefo su libertad, momento en el que Josefo asumió el apellido del emperador Flavio.
Josefo desertó completamente al lado romano y se le otorgó la ciudadanía romana. Se convirtió en asesor y amigo del hijo de Vespasiano, Tito, y ejerció como traductor cuando Tito dirigió el sitio de Jerusalén en 70 d. C. Al asedio, que resultó ineficaz para detener la revuelta judía, le siguieron el saqueo y la destrucción de la ciudad y del Templo de Herodes (Segundo Templo).
MÁS INFORMACIÓN
- Libro: La guerra de Los Judíos Vol. I. Flavio Josefo. Colección Biblioteca Gredos
- Libro: Epigramas. Marcial. Colección Biblioteca Gredos
- Libro: Sátiras. Juvenal. Colección Biblioteca Gredos
Autor(es): Flavio Josefo
Editorial: Gredos
Páginas:
Tamaño: 14,5 x 22 cm.
