Entrevistamos a una de las grandes confidentes de Umberto Eco,
el gran filólogo, pensador e intelectual que falleció este fin de
semana. Ese hombre del que se ha dicho con buen criterio estos días, que
era el hombre que lo sabía todo. Que había leído todo. Su casa era una
biblioteca con muebles y su cabeza era el reflejo del poso de todos esos
estantes cargados de libros transversales a todos los géneros.
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