domingo, 26 de julio de 2026

Libro: Washington Square. Henry James. Novelas eternas

 

 

Durante una porción de la primera mitad de la centuria presente, y más particularmente durante la última parte de ella, ejerció y prosperó en la ciudad de Nueva York un médico que gozó, quizás, de una excepcional parte de la consideración que en los Estados Unidos se ha tributado siempre a los miembros distinguidos de la profesión médica. Dicha profesión ha sido siempre muy honrada en Norteamérica, y con más éxito que en otros lugares, ha reclamado para sí el epíteto de "liberal". En un país donde, para tener un papel en sociedad, hay que ganarse la vida o hacer creer que se la gana, el arte de curar ha reunido en sí dos reconocidas fuentes de orgullo. Pertenece al reino de la práctica, que en los Estados Unidos significa una gran recomendación; y está tocado por la luz de la ciencia -mérito apreciado en una comunidad donde el amor a la sabiduría no ha ido siempre acompañado por las comodidades y la oportunidad.

Uno de los elementos de la reputación del doctor Sloper era que su sabiduría corría pareja con su habilidad; era lo que podía llamarse un doctor erudito, y, sin embargo, en sus remedios no había nada abstracto; siempre recomendaba a sus enfermos que tomasen algo. A pesar de ser muy escrupuloso, no era un teórico molesto; y aunque a veces explicaba con mayor minuciosidad de lo que necesitaban sus pacientes, nunca llegaba -como se sabe que hacen los médicos- a confiar sólo en sus explicaciones, y siempre dejaba una prescripción inescrutable. Hay médicos que dejan la prescripción sin explicar nada, pero él no pertenecía a esta clase, que es, después de todo, la más vulgar. Se verá claramente que estoy describiendo a un hombre inteligente; y por esta razón, el doctor Sloper se convirtió en celebridad local.

Primeros párrafos de Washington Square.

 

Washington Square (1880) de Henry James narra la historia de Catherine Sloper, una rica pero tímida e ingenua heredera. Su padre, un doctor frío y dominante, y su tía se oponen a su matrimonio con Morris Townsend, un apuesto joven sin fortuna, sospechoso de ser un cazafortunas.

 

MÁS INFORMACIÓN

 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario