A través de la nostalgia y la magia que envuelven al pueblo de Utanahua, Edu nos relata las aventuras de su niñez. En un viaje donde la naturaleza se revela sagrada, imponente y poderosa, como protectora y proveedora para quienes le muestran respeto. Al mismo tiempo, seremos testigos de su amor infantil y puro por Lalita, una niña andina de espíritu fuerte e intrépido, quien le enseña la profunda conexión que puede existir entre las personas y la naturaleza.
Natalia M. Villanueva Fernandez
YSABEL RODRÍGUEZ ABARCA, ESCRITORA AREQUIPEÑA: “AMAMOS LO NUESTRO, CON RESPETO Y UN GRAN COMPROMISO”
¿Qué te inspiró a escribir “Lalita, mi niña andina”?
Recordar parte de mi infancia. Mi madre fue maestra y viajó por esta provincia. Al lado de ella enseñó en las localidades de Pulpera, Cayllalli, Chivay y Tusa, y yo la acompañé con apenas 8 años. Con estas evocaciones construí personajes y una historia que se contextualiza en un contexto andino, usé elementos de la naturaleza, la tradición oral de este lugar.
¿Qué mensaje crees que los lectores pueden llevarse de esta publicación?
En realidad no me gusta usar el término de “mensaje” en mis obras infantiles, diría mejor ¿Qué rescatas de tu obra? No pretendo dar una enseñanza de manera literal, solo espero que mis lectores disfruten cada momento de la historia. Al escribir esta historia recordé que es una maravilla salir de la ciudad y respirar aire puro y sano lejos de un bullicio, saber que aun los abuelos comuneros de esta comunidad nos cuentan historias de tradición oral y avivan nuestro imaginario con personajes míticos, creencias ancestrales, sobre todo nos sensibilizan, nos conmueven. Por todo ello y mucho más Lalita mi niña andina habla de la posibilidad de vivir nuestra identidad andina y que no quede en la ingratitud del olvido. “¿Cómo podemos amar lo que no conocemos?”
¿Cómo ves el futuro de la literatura infantil ilustrada en el Perú?
La LIJ en el Perú durante los últimos años viene impulsándose con mayor interés. Si retrocedemos en el tiempo por dos décadas pasadas, la LIJ no tuvo presencia, era necesario crear libros exclusivamente para niños. En ese sentido surgió una necesidad en las escuelas y lectores infantiles de poder apropiarse de lecturas donde sus protagonistas eran niños con las cuales ellos se vinculen con obras del corpus literario general. Ahora con el auge del Plan Lector, este tema viene cambiando aunque aún hay otras falencias que invitan a discutir.
¿Hay logros?
Si hablamos de estos últimos años, puedo decir con mucha alegría que la LIJ ilustrada en Perú nos dejan buenos logros y me refiero a tres referentes como Micaela Chirif, Karí De La Vega e Yssa Watanabe, donde sus producciones han sido reconocidas a nivel internacional por su calidad literaria, formato entre otros aspectos más. También es necesario decirlo que en los últimos años vienen surgiendo nuevas obras, producciones de rescate de memoria y/o tradición oral, poesía ilustrada, y hasta álbumes ilustrados que dan muestra que la LIJ en Perú va por buen camino.
Fuente: https://diariocorreo.pe
Por: Sarko Medina
YSABEL RODRÍGUEZ OTAWANTA
Ysabel Rodríguez Abarca, escritora. Autora de cuentos, novela infantil y juvenil. Obtuvo
el 1.er lugar en el Premio Nacional de Creación de Obras Infantiles y
Juveniles con Lilia, yo soy Lilia (Ministerio de Cultura, 2020).
MÁS INFORMACIÓN
- Libro: Agonías. Ellas tienen algo que decir
- Libro: Un gran lío en la pampa
- Libro: Eusebio y el Chiguanco
Autor: Ysabel Rodríguez Otawanta
Editorial: Trazos
Tamaño: 15 x 21 cm.
Páginas: 111

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